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sábado, 31 de enero de 2009

Una península de suspiros

Cargarse la mochila al hombro, cruzar las distancias y llegar a destino hacen que uno respire profundo y vuelva a descubrir lo maravilloso de estar vivo. El reencuentro produciria un regocijo en todos mis sentidos.

Con Maria pudimos visitar la loberia, un recorrido a 5kms de piramides, donde estos pequeños gorditos marinos se hospedan. Tambien aprovechamos el traslado de algunos compañeros de hostel hasta el Golfo San Jose, para recorrer la playa Villarino donde en epoca de avistajes las ballenas tienen este lugar reservado para aparearse. Tuvimos la grata recepcion de Juan y Candida, una pareja de nativos de la zona quienes nos abrieron sus puertas de su hogar para compartir algunas historias, su horno a gas y otros servicios gastronomicos.

Aunque mi recorrido fue limitado, ya que los vientos norte y sur en sus diferentes nudos no ayudaran en absoluto, aun asi pude disfrutar de la experiencia. Algunas caminatas, otras sentadas frente a los atardeceres, mates, y demas delicias de gourmet harian de esta primer semana en Piramides otro momento importante.


viernes, 30 de marzo de 2007

Dia 7: Bariloche

30/Marzo-07

Alarma tipo 9am. Desayuno, ultima charla con algunos madrugadores. Armar el bolso sincronizar relojes y partir. Proximo destino: BARILOCHE. Tiempo del viaje: 2 1/2 hs. Micro de linea al centro civico. Revizamos algunas anotaciones de hostels varios y fuimos a la caza de una vacante. Cai en "La Justina", un lugar nuevo, calido y con una muy amable recepcion por parte de agustina, la dueña, al parecer de Rio Cuarto.

Dejamos los paquetes, nos asentamos para respirar y luego partir a recorrer la zona.
Destinos: Cerro Campanario y Cerro Otto. Dos lugares alucinantes, para variar una vista tremenda de lagos y otros cerros. Costo la subida un esfuerzo fisico al primero y monetario al segundo. Ya era tarde asi que ascendi con el teleferico. La bajada seria a pie, aunque en la mitad un alma caritativa, de capital, me traslado a suelo firme. Colectivo al centro, y de ahí a la siesta. Aquí me cruce una vez mas con trini y ale, que estarian parando en una cabaña hasta el domingo 1ro.

Me prepare unos fideos, esta vez con salsa, que tambien fue el alimento de Rob, compañero de cuarto, de Sudafrica ( pero parecia gringo...). Una mini siesta y salimos a la noche de bariloche.